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lunes, 16 de octubre de 2017

Casos de sobornos en Barranquilla, bueno… ¿y lo de Millicom en Medellín que?

Desde hace mucho rato se siguen destapando varias de las ollas podridas que contienen los más escalofriantes hechos de corrupción en nuestro país. Todos los días aparecen o se develan las actuaciones ilícitas en que están comprometidos políticos, seudoempresarios, funcionarios públicos y toda una gama de amigos del robo de los bienes de la nación. Nuestros recursos naturales y entidades estatales, como siempre y debido a este tipo de conductas, no cuentan con las salvaguardas que conduzcan a un blindaje que nos permita un margen de tranquilidad.

La ciudad de Bogotá y las Costas Atlántica y Pacifica, son las cajas resonadoras, en donde más escándalos se descubren a diario. No podemos ocultar que en otras partes, también se presentan hechos abominables de corrupción, pero es a la capital y a los litorales hacia donde nos están obligando a mirar, esto porque ya tienen miedo de continuar con el tema venezolano, después que el gobierno de ese país, cerrara las señales de las universidades de la desinformación de RCN y Caracol, y mantenga una postura amenazante contra el consumo de productos colombianos.

El nivel distractor nos está sacando de un centro de podredumbre grandísimo: el de Antioquia. Esto, porque mientras en nuestro departamento y en nuestra ciudad se han perdido recursos por decenas de billones de pesos, la prensa y los entes de control, locales y nacionales, se mantienen en un ominoso y detestable silencio cómplice. Pareciera ser que la lengua solo les pica cuando se trata de sacar a relucir los males de otros lugares, que aunque sean ciertos, solo sirven para tender cortinas de humo sobre la cleptocracia incrustada en toda nuestra región. La pauta publicitaria y los dueños de los medios, con sus cotorros periodistuchos, son los mecanismos que amordazan la verdad.

Es por ello que se hace inaudito que mientras se sigue avanzando en las investigaciones que comprueban lo gravísimo de INASSA en Barranquilla, que orientadas en esa región está llevando a cabo la Supersociedades, y que difunde ampliamente Caracol, de Antioquia y Medellín no se diga nada o que se tape descaradamente lo que viene sucediendo. Lo de Canal Isabel II es absolutamente igual a lo de Millicom, con sobornos, empresas fachadas, políticos corruptos implicados, desaparición de los bienes públicos, pero las bullas y chirridos nacionales apuntan todas sus baterías hacia lugares distintos para no afectar los acuerdos delincuenciales que sumen a nuestro  departamento en una crisis ya desbordada.

Es de recordar que el entramado del robo de Millicom a UNE EPM Telecomunicaciones S.A., fue diseñado por el GEA, y desarrollado en la Alcaldía de Aníbal Gaviria Correa, último este quien encomendara al Gerente de EPM de ese momento, para que por fuera del marco legal, llevara a cabo uno de los ilícitos más claros que se han podido denunciar en Antioquia. Es por esta razón que ahora el Señor Juan Esteban Calle Restrepo funge como Presidente de Cementos Argos, pues por su experiencia en acciones inicuas, es el que les sirve para sus viles operaciones. En este orden de ideas, el cartel del cemento, que tímidamente se está descubriendo, no nos permite equivocarnos.

El Movimiento Cívico de Medellín Y El Área Metropolitana tanto como UNIGEEP, han probado que el negocio de Millicom para tomarse a UNE EPM Telecomunicaciones S.A. y sus filiales, es una estafa que busca descapitalizar aceleradamente a nuestra compañía y que avanza sobre las Empresas Públicas de Medellín, bajo la misma receta que hoy afecta a Aguas de Barranquilla. Los resultados negativos no pueden ser más explícitos, y los ilícitos no van a ser más reveladores. Así haya quienes, sin prueba alguna, insisten en reconocerle un 50% a esta defraudadora multinacional, la verdad es que nuestras dos organizaciones han demostrado que UNE EPM Telecomunicaciones S.A. continúa siendo 100% publica. Solo falta que lleguen y actúen los que realmente tienen las facultades morales para hablar de transparencia, honestidad y honradez, para que todos los culpables tengan su merecido.

Anexamos los enlaces de lo publicado por Caracol y por el diario El Tiempo:



“El hombre muere en todos aquellos que mantienen el silencio ante la tiranía”
Wole Soyinca

JUNTA DIRECTIVA

UNIGEEP

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domingo, 8 de octubre de 2017

La planta de mal tratamiento a los subcontratistas

La situación de los malos manejos en las Empresas Públicas de Medellín, siguen haciendo eco en todos los escenarios de la prensa hablada y escrita. Esta vez el periódico local El Colombiano, es el que divulga los hechos graves que se continúan presentando con relación a la llamada Ptar de Bello Antioquia. Las actuaciones ilícitas y dolosas son indiscutibles, pero no existe autoridad que entre a hacer valer la ley. Dado lo aludido, les invitamos a que opinen o conceptúen Ustedes.

La planta de mal tratamiento a los subcontratistas

EN DEFINITIVA

La construcción de Ptar Bello deja: dos años de atrasos, 60.000 millones de pesos en sobrecostos, subcontratistas quebrados y obras polémicas. La controversia y los reclamos están abiertos.

Mayor permanencia en obra con mínima productividad, la fórmula perfecta para llevar al desastre financiero a una empresa subcontratada para realizar obras de infraestructura.

Más de 17 empresas, la mayoría antioqueñas, sostienen que eso fue lo que les sucedió al celebrar contratos con el Consorcio Aguas de Aburrá (HHA), para desarrollar varias obras civiles en el proceso de construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Bello (Ptar Bello), que recibirá las aguas de Medellín y Bello para tratarlas y disminuir en más de un 50% la carga contaminante vertida al río Aburrá-Medellín, producida por los usuarios conectados al sistema de alcantarillado operado por EPM en el tramo dos de este afluente.

El Consorcio HHA, integrado por las firmas coreanas Hyundai Engineering and Construction Co. Ltd., Hyundai Engineering Co.Ltd., y por la española Acciona Agua; es una asociación entre dichas empresas que se ganó la licitación de EPM para construir la planta de tratamiento. Es decir, la dueña del proyecto es EPM y el consorcio es el encargado de que se construya y los subcontratistas son las pequeñas empresas que el consorcio contrata para que realicen trabajos específicos de la obra.

“Los perjuicios y los retrasos se deben a que HHA no ha sido un consorcio organizado en la obra. Nunca tuvo listas programaciones, cronogramas, diseños, ingeniería, obra civil, materiales, entre otros, necesarios para que los subcontratistas pudieran ejecutar sus trabajos o actividades en el plazo estipulado y sin ningún tipo de perjuicio”, explicó Carolina Peralta, gerente de Civilmec Ingeniería, pequeña empresa paisa de acabados en concreto de pisos industriales, que casi se va a la bancarrota por la planeación en obra del consorcio.

Como Civilmec Ingeniería hay otras 16 empresas perjudicadas (ver recuadros), casi en la quiebra, que ya tuvieron que sentarse con EPM, para que intervenga, se haga responsable de la situación e interceda por estas compañías ante el Consorcio HHA y así lograr una reparación.

“A eso hay que sumarle que la interventoría que nombra EPM para el proyecto, una firma extrajera (Nippon Koei) en consorcio con una firma colombiana (Sedic S.A.), no le hacía seguimiento a las problemáticas de los subcontratistas”, mencionó John Ánderson Gómez, delegado de la firma Noria SAS, empresa que hoy está en proceso de liquidación por la superintendencia debido a los problemas que tuvo en la ejecución de sus contratos durante la construcción de la planta.

El proyecto Ptar Bello se empezó a construir en 2012 y debía finalizar en 2015.

Mesa de negociación

Ante la presión ejercida por los subcontratistas y después del último debate de control político en el Concejo de Medellín, en el que EPM tuvo que rendir cuentas en la Corporación acerca de los atrasos y sobrecostos en la construcción de Ptar Bello —que ya suman 24 meses y más de 60.000 millones de pesos—, EPM propuso la creación de una mesa de negociación.

Actualmente hay 17 empresas subcontratistas que alcanzaron a presentarle a EPM la documentación que respalda sus reclamos. Sin embargo, otras 15, que también se han visto perjudicadas por el Consorcio HHA, pero que no alcanzaron a ingresar en grupo inicial de negociación o no quieren reclamar por miedo a represalias, ya que todavía están en Ptar Bello o quieren seguir licitando para proyectos de EPM.

EPM pidió que los subcontratistas negociaran primero con el Consorcio HHA; este último solo aceptó sentarse con 10 de las 17 empresas subcontratistas que están reclamando. De las otras siete compañías, cinco adelantaron procesos de negociación con ellos (en obra) —pero igual se sienten afectadas—, una es extranjera y otra está en proceso de liquidación.

El jueves 31 de agosto se cerró el ciclo de negociación entre las 10 empresas y el Consorcio HHA. A la fecha solo una llegó a un acuerdo; las otras nueve no han podido.

Reclamación:

Aunque solo estén negociando con 10, los 17 subcontratistas le hacen dos reclamaciones al Consorcio HHA.

La primera es la exigencia de la liquidación correcta de sus contratos; pagar las facturas pendientes y que les devuelvan los retenidos en garantía (en toda obra se retiene el 10 % del pago, una manera de obligar al subcontratista para que concluya todos sus trabajos).

La segunda es que los reparen por los daños y perjuicios que sufrieron por la mayor permanencia en obra con una mínima productividad. Entre los 17 reclamantes, la exigencia monetaria asciende a los 35.000 millones de pesos.

SintraHHA

Los subcontratistas del proyecto Ptar Bello no son los únicos perjudicados. Unas 35 personas que trabajaron para el Consorcio HHA y que alcanzaron a conformar el sindicato SintraHHA, también se declaran víctimas. Aseguran que desempeñaron sus funciones bajo pésimas condiciones laborales y que fueron despedidos (el 18 de noviembre de 2016) por crear la mencionada agrupación.

“No teníamos centros de hidratación, no había baterías sanitarias suficientes y en buenas condiciones, el casino no era el apropiado para el consumo de alimentos, etc. Verbalmente solicitamos que nos mejoraran las condiciones en el sitio de trabajo, pero nunca atendieron nuestras peticiones.

Como fuimos ignorados, pasamos una carta con las exigencias. El consorcio se comprometió a ayudarnos pero nunca lo hizo. Debido a lo anterior, nos asesoramos y conformamos un sindicato, pero el día que quedó constituido realizaron un despido masivo de las 35 personas que nos asociamos”, le dijo a EL COLOMBIANO Wilfredo Caliz García, vicepresidente del sindicato SintraHHA.

Según el exempleado, los liquidaron sin seguir el debido proceso. Ellos demandaron de manera colectiva, acción que a la fecha no ha tenido ningún resultado.

“Allá incluso se presentó un código rojo, una fatalidad en campo. El personal de seguridad y riesgos profesionales era mínimo. Firmaban los permisos de trabajo, pero no hacían presencia en el proyecto. Fueron muchos trabajos mal hechos, por falta de un cronograma de ejecución”, afirma Caliz García.

El sindicalista enfatiza que muchas veces se hacían trabajos de lunes a viernes, pero tocaba regresar el sábado y el domingo a desmontarlo porque había quedado mal hecho. Esto hizo que se perdiera tiempo, material y había que volver a empezar de nuevo.
“Fue algo repetitivo. Allá hay una cantidad de obras muy mal ejecutadas. Muchas empresas subcontratistas se quebraron porque el Consorcio HHA nunca orientó, acompañó o tuvo las condiciones listas para que las otras compañías realizaran bien y a tiempo sus tareas”, sostiene el vicepresidente de SintraHHA.

Los representantes del sindicato aseguran que su despido fue ilegal y que por ende le deben a cada trabajador (35 en total) el salario de nueve meses, en promedio de 2 millones de pesos mensuales (incluidas primas); es decir, unos 630 millones de pesos.

“Pésima ingeniería”

EL COLOMBIANO contactó a Carlos Escobar Rodríguez, un ingeniero industrial que trabajó durante 30 meses para el Consorcio HHA como ingeniero residente y quien tenía a cargo la revisión de planos contratados previamente y la supervisión del montaje mecánico de tuberías y la soldadura en el proyecto.

Rodríguez asegura que durante todo el tiempo laborado detectó muchas irregularidades que podrían afectar el funcionamiento óptimo de la planta cuando esta entre en operación.

“Es una de las peores ingenierías que yo he visto. Cuando los subcontratistas iniciaban el montaje, nada de lo que estaba plasmado en los planos cuadraba, porque estos los habían hecho personas inexpertas; todo había que repetirlo hasta dos y tres veces”, resalta Escobar Rodríguez.

Según el ingeniero, las especificaciones técnicas que el cliente le dio al Consorcio HHA tienen muchas inconsistencias en el tema de las normas; hay especificaciones que nombran una norma y otras, que hablan de lo mismo, mencionan otra norma. “Eso parece un copiar/pegar de otro proyecto y así se lo presentaron”

Escobar Rodríguez opina que algunos interventores del proyecto Ptar Bello tampoco tenían las competencias necesarias para su función y que no entendían muchos temas.

Finalmente, el ingeniero Carlos Escobar Rodríguez, quien se retiró de HHA por vencimiento de su contrato, comenta que dentro del consorcio han tenido muchos problemas, por falta de entendimiento entre los coreanos (Hyundai) y los españoles (Acciona), lo que ha generado que se tomen decisiones contradictorias y que en ocasiones se quiera avanzar en direcciones diferentes; “cada parte tiene distintos intereses, tanto en lo administrativo como en la ejecución”, sostuvo.

Consorcio HHA responde

Ante la gravedad de las denuncias, EL COLOMBIANO contactó al español Manuel Vera Serrano, uno de los representantes del Consorcio HHA.

Respecto a las problemáticas que expusieron los subcontratistas, sostiene que “estas opiniones provienen de 17 de las aproximadamente 800 empresas que han pasado por el proyecto, por lo que representan la opinión del 2 % de los contratistas y proveedores. Algunas de estas compañías, incluso, habían firmado liquidaciones, transacciones y paz y salvos con el consorcio tiempo atrás, y otras muchas nunca, antes de esta aparición en medios, habían reclamado nada al Consorcio HHA”.
En cuanto a las negociaciones, solo responde que “las mesas de negociación ya se han dado con las diez (empresas subcontratistas) según la agenda prevista, durante el mes de agosto”

El Consorcio HHA también se refirió al caso particular de los empleados que al parecer fueron despedidos por crear un sindicato. Afirma que “no es cierto que dichos despidos se debieran a la creación del sindicato, como se puede verificar en una reciente sentencia de la Corte Constitucional (la T-402 de 2017), que ha declarado improcedentes las solicitudes de dicho sindicato”

Al indagar por las causas que atrasaron la construcción de la planta, Vera Serrano argumenta que “las razones y responsabilidades del atraso en la construcción de la Ptar Bello, y la resolución de las mismas, son motivo de una de las controversias que el Consorcio ha presentado ya ante la Comisión de Resolución de Controversias”.

En cuanto a los diseños de ingeniería y las especificaciones técnicas que denunció un exempleado del proyecto, el Consorcio HHA alega que también son objeto de controversia con EPM.

Finalmente, el representante español del Consorcio HHA, Manuel Vera Serrano, indicó que el inicio de la operación de la planta está previsto durante el segundo semestre de 2018.

Tomado del Colombiano.com del 2 de octubre de 2017, como bien se aprecia en el vínculo anexo:

“Para ir delante de los demás, se necesita ver más que ellos”
José Martí

JUNTA DIRECTIVA
UNIGEEP



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